Antamina, Las Bambas y Anglo American compartieron estrategias enfocadas en diálogo preventivo, gestión social e impulso a otras actividades productivas.
En el marco de las conferencias de Expomina Perú 2026, que se desarrolla en el Centro de Exposiciones Jockey, representantes de tres compañías abordaron los desafíos que enfrenta la industria para fortalecer su vinculación con las comunidades y contribuir al progreso de las zonas donde mantienen sus operaciones. Las experiencias fueron presentadas durante la conferencia “Experiencias de grandes empresas de cobre”, que reunió a Claudia Cooper, vicepresidente de Sostenibilidad y Asuntos Externos de Compañía Minera Antamina; Claudio Cáceres, vicepresidente de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Minera Las Bambas; y Diego Ortega, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Anglo American.
Las exposiciones coincidieron en un desafío transversal: el aporte económico generado por una faena no resulta suficiente por sí solo para construir vínculos sostenibles con su entorno. La anticipación de controversias, la generación de capacidades y la articulación con otros sectores surgieron entre las herramientas desplegadas para avanzar en esa dirección.
Antamina: diálogo antes del conflicto
Al presentar la experiencia de Antamina en Áncash, Cooper abordó las expectativas que recaen sobre una empresa debido al peso que alcanza dentro de la economía regional y a las distintas necesidades que enfrentan las comunidades. “Nos convertimos en los solucionadores de todos los problemas de la región”, sostuvo, aludiendo a demandas relacionadas con ámbitos como salud, educación y desarrollo productivo.
Frente a ese escenario, la ejecutiva relevó la importancia de mantener instancias permanentes de conversación, incluso antes de que surjan controversias. “En realidad nosotros tenemos unos espacios de diálogo que tienen que ver con desarrollo, con temas ambientales permanentemente con las comunidades. Y eso nos ha ayudado enormemente a también predecir o evitar conflictos”, manifestó.
Actualmente, la compañía mantiene 18 espacios de diálogo activos, entre Mesas de Desarrollo y Comités Ambientales, de los cuales 95% fueron establecidos en tiempos de paz social, según los antecedentes exhibidos durante la presentación.
En paralelo, Cooper explicó que el modelo de intervención territorial apunta tanto a infraestructura como al fortalecimiento de capacidades. “Lo que buscamos es primero tener la infraestructura que nos permita dar servicios a la gente: servicios de vivienda, servicios de agua, servicios de salud, educación. Y el otro es mejorar el capital humano”, precisó.
Las Bambas: un nuevo modelo frente a la conflictividad
Por su parte, Cáceres expuso la experiencia de Las Bambas en Apurímac, región donde la llegada de la minería a gran escala ha estado acompañada tanto de una transformación económica como de importantes desafíos en materia de relacionamiento territorial.
La propia compañía caracterizó su escenario como un “contexto social altamente complejo”, marcado, entre otros factores, por una limitada presencia del Estado, altas expectativas por beneficios directos y respuestas reactivas frente a las controversias.
Sus efectos también han alcanzado a la operación. De acuerdo con las cifras presentadas, los conflictos sociales han significado más de 70 días de producción paralizada, más de 700 días de bloqueos de carreteras y más de 1.000 días de retraso para el desarrollo de Chalcobamba.
Ante esta realidad, Las Bambas se encuentra implementando el nuevo Modelo de Gestión Social Corazón de Las Bambas, estructurado en cuatro pilares: relacionamiento multiactor; desarrollo social y territorial; crecimiento y desarrollo del negocio; y gestión de riesgos e impactos sociales.
Al explicar el objetivo de esta estrategia, Cáceres planteó la necesidad de avanzar hacia “un modelo que nos permita operar ininterrumpidamente, a la vez que se genere desarrollo en la zona”.
Asimismo, el ejecutivo vinculó el relacionamiento territorial con la proyección futura de la compañía, particularmente respecto del acceso sostenible a nuevos sectores. En ese ámbito, se refirió a “cómo podemos acceder de manera más sostenible a nuevas zonas para desarrollar nuestros próximos proyectos”.
Anglo American: innovación más allá de la minería
Desde otra perspectiva, Ortega centró su intervención en los puntos de encuentro entre minería y agricultura, identificando desafíos comunes en seguridad hídrica, gestión de la tierra, adaptación climática, competitividad, acceso a mercados y estabilidad social.
En esa línea, el ejecutivo planteó que las capacidades tecnológicas desarrolladas por la industria también pueden contribuir a elevar la productividad de otros sectores. “No podemos pensar en innovación, tecnología solo pensando en clientes”, enfatizó.
Uno de los ejemplos presentados fue Agro Quellaveco, fondo rotatorio impulsado para facilitar el financiamiento de agricultores y ganaderos. La iniciativa registra S/43 millones en créditos otorgados y 430 iniciativas productivas beneficiadas, además de productores que pudieron incorporarse por primera vez al sistema financiero.
Respecto de la participación de la compañía en ese ámbito, Ortega puntualizó que el trabajo requiere sumar capacidades externas. “Nosotros no somos expertos en agricultura, pero trabajamos con organizaciones expertas en agricultura”, afirmó.
El vicepresidente también destacó Innovagro, iniciativa que incorpora herramientas como drones, estaciones meteorológicas y agricultura de precisión, junto con acciones relacionadas con economía circular y uso eficiente de los recursos.
En palalelo, habló que en materia hídrica, las iniciativas desarrolladas han logrado impactar más de 3.000 hectáreas, mientras una presa ya construida permitirá destinar 6,81 millones de m³ de agua a la expansión de la frontera agrícola.
Finalmente, Ortega sintetizó el planteamiento de Anglo American respecto de la necesidad de mirar el desarrollo territorial desde una perspectiva que trascienda la propia actividad extractiva. “La rueda no la mueve solo la minería. La rueda la mueven todas estas actividades que tenemos en todas las regiones del país”, aseveró.
Bajo esa mirada, concluyó con una reflexión sobre el desafío que enfrenta la industria para potenciar su contribución a otras actividades económicas: “Si no miramos más allá de nuestra actividad, vamos a perder una oportunidad fenomenal”.